Vivir de Amor
Vivir de amor es enjugar tu rostro, es de los pecadores alcanzar el perdón. ¡OH Dios de amor!, que vuelvan a tu gracia, que bendigan tu nombre eternamente. Hasta el alma me llega la blasfemia, para borrarla digo cada día: ¡OH nombre de mi Dios, te adoro y amo, vivo de amor!
Vivir de amor es imitar, Jesús, la hazaña de María cuando bañó de lágrimas y perfumes preciosos tus fatigados y divinos pies, enjugándolos luego con sus largos cabellos. Y alzándose del suelo, con santo atrevimiento, tu cabeza, igualmente, María perfumó. ¡OH Jesús, el perfume que yo doy a tu rostro es y será mi amor!
¡Vivir de amor, OH qué locura extraña me dice el mundo, cese ya tu canto! ¡No pierdas tus perfumes, no derroches tu vida, aprende a utilizarlos con ganancia!» ¡Jesús, amarte es pérdida fecunda! Tuyos son mis perfumes para siempre. Al salir de este mundo cantar quiero: ¡muero de amor! (S. Teresita)
|