Mujer Incensata
Cuando por primera vez la tomé vi
que sus manos estaban llenos de llagas
sus labios entenebrecidos y tatuajes en su cuello.
pensé que era mujer prudente.
La incensata solo jugaba con los sentimientos;
su peor deshonra llevaba en el
pecho y la furia de sus ojos en su labio.
Nunca llegué a entender porque lo amaba sus ojos
su voz de molodía y su cuerpo de estandar de belleza.
Mientras yo luchando por su amor
ella disfrutando amor ajeno. ¡Ay!
que angustia ¿Ay!
que martirio tan cruel.
Cuando por primera vez la tomé alli mismo llego el final.
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