Mi frágil rosa negra
Nace...
Como un tierno bebé,
Que ve la luz del sol en su primer día de vida...
Florece...
Como un inocente niño,
Cuando en su desespero por llegar a su madre,
Alza los brazos al cielo, y poniendose en pie,
Da sus primeros pasos... y la abraza...
La abraza con tanta ternura...
Como mi frágil Rosa miró al cielo...
Como ella suplicó al Sol con recelo...
No desterrara sus suaves pétalos,
A las Sombras de el Abismo...
Se marchitó...
Al ver que la luna nunca la acogió...
Al ver que su existencia siempre fué un error...
Que sus pétalos perdieron su color...
Mi pobre Rosa tuvo que enlutar sus pieles...
Se revistió de Negro y tiñó su tallo mortecino...
Dejo de bailar a la brisa y al viento...
Dejó de beber el elixir de el rocío...
Dejó su fúnebre cuerpo... sin vida...
Muerto...
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