Amor lejano, amor prohibido,
largo invierno, cien suspiros,
cinco cartas, once lunas...
pero la última se perdió.
Brujas y verdugo en la prisión,
recuerdos escondidos en un cajón,
cárcel con vistas a mi habitación.
Un lazo violeta y una ilusión...
Aún no sé lo que pasó,
algo cambió,
cuando más cerca estaba se marchó.
Temió romper sus garras desatando el nudo
Y usó aquel puñal que tanto le hizo llorar.
Manchó sus alas, huyó el unicornio,
por esas correas corría mi sangre
y la Luna no estaba para ayudarme.
Un disco naranja despedía la isla
y me sentí engañado en veintinueve idiomas.
Amor prohibido, amor sincero,
dulce diciembre, triste febrero,
un par de coches y un autobús...
me llevaron de nuevo a ver la luz.
Tantas noches escuchando sueños,
tantos días fabricando sonrisas,
tanta fuerza en un puñado de besos...
Tiempo perdido con mi rosa.
Aún no sé lo que pasó,
algo cambió,
cuando estaba más cerca se marchó.
Temió romper sus garras desatando el nudo
y usó aquel puñal que tanto le hizo llorar.
Manchó sus alas, huyó el unicornio,
por esas correas corría mi sangre
y la Luna no estaba para ayudarme.
Un disco naranja despedía la isla
y me sentí engañado en veintinueve idiomas.
Amor sincero, sé que lo fue.
¿Qué cambió? No lo sé.
Ahora vuelvo a ser feliz,
tan sólo queda un gran cicatriz.
Escuece, quema, con su silencio...
No quiero que todo se pierda en el tiempo.
¿Qué pasó con la amistad?
me niego, no puedo, no quiero olvidar.